Valencia albergará el primer Centro Global de Tecnologías de la Información del Fondo Monetario Internacional (FMI) fuera de Washington. La nueva instalación brindará soporte tecnológico a las operaciones internacionales del organismo y trabajará en ámbitos como la ciberseguridad, la inteligencia artificial, la infraestructura digital y la innovación.
La elección de la ciudad se ha formalizado tras la firma de acuerdos con el Gobierno central y la Generalitat Valenciana. Según ha informado el Ejecutivo, el centro contribuirá al funcionamiento global del FMI mediante servicios tecnológicos especializados y permitirá reforzar sus capacidades digitales para atender las necesidades de sus países miembros.
La nueva sede se ubicará en el Palacio de Calatayud, un edificio de principios del siglo XX situado en la calle Micalet que será cedido por la Generalitat. Su rehabilitación se encuentra en la última fase y está previsto que concluya antes de que termine el año.
Un centro tecnológico que se pondrá en marcha de forma gradual
Valencia ha sido seleccionada después de un proceso de evaluación en el que se han tenido en cuenta factores como su ecosistema tecnológico, la disponibilidad de profesionales cualificados, su ubicación estratégica y su proyección internacional.
La puesta en marcha del centro será progresiva, a medida que se amplíen sus capacidades operativas y se incorpore personal. Por el momento, no se han concretado cifras sobre la plantilla que tendrá la instalación ni los plazos para completar su despliegue.
El president de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, ha señalado que la llegada del FMI responde a la apuesta del Consell por convertir la Comunitat Valenciana en un referente en innovación y tecnología. También ha destacado el trabajo realizado durante los últimos meses para conseguir que la ciudad acogiera esta infraestructura.
Empleo cualificado y colaboración con empresas y universidades
La Generalitat considera que la instalación supondrá una oportunidad para atraer inversión, profesionales especializados y actividad económica de alto valor añadido. Entre los perfiles que podría incorporar figuran ingenieros de software, especialistas en ciberseguridad, arquitectos cloud y analistas de datos.
Además del empleo directo, el centro podría generar actividad en sectores vinculados a la prestación de servicios profesionales, la consultoría tecnológica, las telecomunicaciones, la ingeniería, la auditoría, los servicios jurídicos y el mantenimiento de infraestructuras. También se prevé un impacto indirecto en ámbitos como el alojamiento, la restauración y el transporte.
Otro de los objetivos será impulsar la colaboración con universidades, centros de investigación y empresas tecnológicas de la Comunitat Valenciana. Según la administración autonómica, esta cooperación podría favorecer proyectos de investigación y desarrollo en áreas como la inteligencia artificial, la computación en la nube, la ciberseguridad y el análisis de datos.
Valencia refuerza su presencia internacional en el ámbito tecnológico
La nueva sede se suma a otras instalaciones de organismos internacionales que ya tienen presencia en la Comunitat Valenciana. Entre ellas figuran la instalación de tecnologías de la información de Naciones Unidas en Quart de Poblet, la Oficina de Propiedad Intelectual de la Unión Europea (EUIPO), en Alicante, y el centro tecnológico del Banco Asiático de Desarrollo en Valencia.
Para el Gobierno autonómico, la llegada del FMI reforzará la proyección internacional de la ciudad y su posicionamiento como destino para organismos multilaterales y proyectos relacionados con los servicios digitales.



