El precio de la vivienda frena a los jóvenes valencianos: emanciparse exige el 96% del salario

La tasa de emancipación juvenil en la Comunitat Valenciana ha descendido hasta el 14,4% en 2025, una cifra cercana al mínimo histórico registrado durante la pandemia. Además, una persona joven que quiera vivir sola tendría que dedicar el 96% de su salario al alquiler, mientras que para comprar una vivienda necesitaría ahorrar todos sus ingresos durante cuatro años para reunir el dinero de la entrada de una hipoteca.

Así lo recoge el Observatori d’Emancipació 2025 del Consell Valencià de la Joventut (CVJ), que alerta del empeoramiento de las condiciones de acceso a la vivienda y de las dificultades de los jóvenes para construir un proyecto de vida independiente. Su presidenta, Esther Martínez, ha calificado la situación de «crítica» y ha reclamado a las administraciones que adopten medidas para evitar que toda una generación tenga que retrasar o renunciar a sus planes por falta de condiciones económicas.

El alquiler alcanza los 1.000 euros mensuales

El acceso a la vivienda se ha convertido en uno de los principales obstáculos para la emancipación juvenil. Según el informe, el precio medio del alquiler ha aumentado un 9,6% interanual, hasta situarse en torno a los 1.000 euros mensuales. Por su parte, el coste de compraventa, tanto de vivienda nueva como de segunda mano, ha subido cerca de un 15%.

Ante estas dificultades, el alquiler se mantiene como la principal opción residencial entre los jóvenes que consiguen emanciparse: representa el 48% de los casos. La segunda fórmula más habitual es la compra con hipoteca, que alcanza el 29,5%.

Martínez ha advertido de que la escalada de precios reduce la capacidad adquisitiva y las posibilidades de ahorro de la juventud, que queda más expuesta a las fluctuaciones del mercado del alquiler, especialmente cuando no puede acceder a una hipoteca ni cuenta con apoyo económico familiar.

Baja el paro, pero los salarios siguen estancados

El estudio refleja una reducción de la tasa de paro juvenil hasta el 3,3%, con un descenso especialmente significativo entre las personas de 25 a 29 años, para quienes se sitúa en el 12%. Sin embargo, el CVJ señala que la mejora del empleo no se ha traducido en un aumento de los ingresos.

El salario medio anual de una persona joven en la Comunitat Valenciana se sitúa en 12.475 euros, tras registrar una variación interanual negativa del 0,5%. De esta forma, los ingresos permanecen prácticamente estancados mientras continúa aumentando el coste de la vida.

Esta situación tiene un reflejo directo en las condiciones económicas de la juventud. El 35% se encuentra en riesgo de pobreza y la proporción alcanza el 32,4% incluso entre quienes tienen trabajo. «Trabajar ya no es suficiente para garantizar un presente estable y digno», ha señalado la presidenta del Consejo.

Solo el 25% de los jóvenes con estudios superiores logra emanciparse

Las dificultades también afectan a quienes cuentan con formación y empleo. Según los datos del Observatorio, únicamente el 25% de las personas de entre 25 y 29 años con estudios superiores está emancipado. Entre los jóvenes ocupados de esa misma franja de edad, la proporción es del 37%.

En el grupo de entre 30 y 34 años, solo tres de cada diez han conseguido independizarse. Para el CVJ, estas cifras muestran que ni la formación ni el acceso al empleo garantizan por sí solos la posibilidad de vivir de manera autónoma.

Ante este escenario, la entidad ha reclamado «políticas valientes» y una mayor implicación de las administraciones públicas. También ha defendido abrir vías de diálogo para abordar el problema de la vivienda y mejorar las condiciones de vida de las personas jóvenes.

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