Un incendio de gran intensidad arrasó este jueves por la tarde los bajos de varios edificios en la calle Picayo del barrio valenciano de Benicalap, obligando a desalojar a cerca de 80 personas de los números 23 y 25 de esa misma vía. El fuego, ya controlado, se originó poco después de las 16:00 horas, cuando los vecinos escucharon un fuerte estruendo seguido de llamas y una densa nube de humo negro que se extendió rápidamente por la zona. Se da la circunstancia de que esa misma mañana la Policía Nacional había ejecutado el desalojo judicial de los okupas que llevaban al menos seis años instalados en esos bajos.
Las causas, bajo investigación
La Policía Nacional investiga el origen del incendio y maneja dos hipótesis principales. La primera apunta a una posible negligencia de los operarios de una empresa que estaba realizando trabajos en el interior de los bajos tras el desalojo. La segunda no descarta que el fuego fuera provocado de forma intencionada por alguna de las personas desalojadas pocas horas antes. Los agentes ya han interrogado a varios de esos trabajadores. La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, que se desplazó hasta el lugar junto al concejal de Seguridad, Jesús Carbonell, la concejala de Servicios Sociales, Marta Torrado, y el portavoz municipal, Juan Carlos Caballero, confirmó que la investigación está en manos del Cuerpo Nacional de Policía y que se trabaja sobre varias hipótesis.
Deflagración, evacuaciones y realojo en hoteles
Las llamas se propagaron con rapidez entre la gran acumulación de basura, chatarra y neumáticos de caucho almacenados en las naves, lo que actuó como combustible y dificultó las labores de extinción. Hacia las 17:15, una hora después del inicio del incendio, se produjo una deflagración que, según testigos, proyectó una bola de fuego de unos dos metros por encima del cuarto piso antes de desvanecerse.
Los bomberos de los parques de Campanar, Oeste y Sur desplegaron escaleras para acceder a las plantas superiores y asegurarse de que no quedara nadie en el interior, mientras Policía Local, Policía Autonómica y dos ambulancias acordonaban la zona y atendían a los vecinos afectados por el humo. El fuego afectó directamente a tres viviendas. Los residentes del número 23 pudieron regresar a sus hogares esa misma noche, mientras que cerca de 70 personas del número 25 fueron realojadas en tres hoteles de la ciudad.



