Los parques inundables metropolitanos sumarán 40 kilómetros

La Generalitat Valenciana avanza en la definición de los futuros parques inundables metropolitanos del barranco del Poyo y el cauce del Túria, una infraestructura clave diseñada para actuar como barrera natural frente a eventuales riadas y mitigar el impacto de nuevos fenómenos meteorológicos extremos. Tras el proceso de concertación de terrenos llevado a cabo con los ayuntamientos implicados, el proyecto sumará finalmente 40 kilómetros lineales —cinco más de los previstos inicialmente— y abarcará una superficie total de cerca de 1.500 hectáreas.

A diferencia de los modelos tradicionales con forma de mancha, la administración autonómica ha apostado por un diseño lineal. Esta concepción busca reproducir el recorrido que siguieron las aguas durante la DANA de octubre de 2024 para reforzar el efecto de laminación de agua y contención de avenidas. A su vez, la intervención servirá para vertebrar el territorio metropolitano y complementará las obras de encauzamiento e infraestructuras hidráulicas urgentes que corresponden al Gobierno central.

Dos grandes ramales para proteger y conectar el área metropolitana

El trazado proyectado se divide en dos grandes ejes interconectados:

  • Ramal del Poyo (27 kilómetros): discurrirá desde el límite oeste del área metropolitana pasando por Torrent y Picanya. A partir de Paiporta, atravesará la zona afectada por las inundaciones de 2024 hasta conectar en Alfafar con el extremo norte del Parque Natural de La Albufera. Este tramo incluirá un anexo que dará servicio a Massanassa, Catarroja y el entorno del barranco de l’Horteta.
  • Ramal del Túria (13 kilómetros): dará continuidad al actual Jardín del Túria de València hasta la Pinada de la Vallesa, conectando con el Parque Natural del Túria. Este brazo integrará la regeneración ambiental del antiguo vertedero que sepultó el cauce entre el Parque de Cabecera y Quart de Poblet.

Movilidad sostenible y tecnología de prevención

Además de su función de defensa hídrica, la infraestructura creará una red de 72 kilómetros de ciclovías y senderos verdes. Este corredor permitirá enlazar a pie o en bicicleta una quincena de municipios y pedanías —entre ellos Picanya, Paiporta, Alfafar, Sedaví, Catarroja, Massanassa, Quart de Poblet, Manises, Paterna, Xirivella, Alaquàs, Aldaia, La Torre, Forn d’Alcedo, Castellar y Pinedo— facilitando los desplazamientos cotidianos de corto y medio recorrido sin necesidad de recurrir al vehículo privado.

Para monitorizar el comportamiento del entorno y el impacto meteorológico, la red contará con la instalación de 21 estaciones meteorológicas.

El diseño definitivo de la obra se resolverá mediante un concurso internacional con jurado —compuesto por 12 miembros— que seleccionará a cinco finalistas antes de fallar la propuesta ganadora, la cual podrá integrar aportaciones del resto de candidaturas para elevar la calidad del proyecto urbano y paisajístico.