La actuación mejorará la accesibilidad en el entorno del hospital La Fe, las conexiones con la zona sur y facilitará la construcción de nuevas viviendas.
Las parcelas, bloqueadas desde 2015 por el concurso de acreedores de la empresa anterior, se incorporan ahora al patrimonio municipal para levantar viviendas públicas.
El uso turístico solo se permitirá en bajos y primeras plantas de zonas no saturadas y exige acceso propio desde la calle separado del de la comunidad.
El PAI redistribuye la edificabilidad y convierte una plaza interior cerrada en un jardín exterior abierto al barrio, lo que mejora la calidad del espacio público.
Los requisitos de renta se ajustan a la normativa autonómica y a la situación real del mercado, y se incrementa de 35 a 45 años el grupo de demandantes.