Alameda se convierte en inicio y final de las Líneas 5 y 7 y se recomienda a los viajeros que utilicen paradas cercanas de metro y tranvía y los servicios de la EMT.
Las obras se inician tras el final del curso escolar y combinarán labores diurnas y nocturnas para reducir las molestias al vecindario, al comercio y a la movilidad.