El diseño del inmueble rinde homenaje a las hileras continuas de barracas, con cubiertas a dos aguas, que se alineaban antiguamente en el barrio mirando al mar.
Abandonar basura o ensuciar los espacios públicos comportará sanciones de hasta 3.000 euros, mientras que arrojar colillas, cáscaras, chicles y papeles fuera de las papeleras conllevará una sanción de hasta 1.500 euros.