El incendio forestal declarado el pasado sábado en la Vall d’Uixó (Castellón) continuó activo durante la jornada del lunes, cuando el operativo de extinción se reforzó con una treintena de medios aéreos y más de 400 efectivos terrestres para tratar de frenar un fuego que ya había calcinado unas 8.500 hectáreas y alcanzaba un perímetro aproximado de 72 kilómetros.
El conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, explicó tras la reunión del Cecopi que los equipos mantuvieron un dispositivo permanente para proteger las viviendas situadas en las zonas amenazadas por las llamas y destacó la coordinación entre la Generalitat, el Gobierno central, las diputaciones y los distintos cuerpos de emergencia.
Refuerzo aéreo y terrestre
Durante el lunes participaron en las labores de extinción más de 400 efectivos terrestres y más de 25 medios aéreos, aunque el Centro de Coordinación de Emergencias 112 había previsto la incorporación de un total de 30 aeronaves procedentes de distintas administraciones.
El dispositivo aéreo estuvo integrado por 17 medios de la Generalitat Valenciana, 10 del Gobierno de España y otros tres enviados por Aragón, Cataluña y Baleares. Además, el puerto de Sagunto permaneció cerrado para facilitar las operaciones de los aviones y helicópteros de extinción.
Condiciones meteorológicas más favorables
Las primeras horas del lunes dejaron un ligero alivio para los equipos de emergencia. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), la intensidad de los focos de calor detectados por satélite era menor que la registrada el domingo, aunque seguía apreciándose una importante columna de humo que se extendía por el sur de Castellón, el norte de Valencia e incluso parte del Mediterráneo occidental.
Las temperaturas descendieron hasta los 18-20 grados durante la madrugada antes de volver a situarse entre los 28 y 30 grados al mediodía, mientras que el viento sopló flojo durante la noche antes de girar a brisa marina.
Más de 16.000 evacuados
La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé, trasladó un mensaje de tranquilidad a los más de 16.000 vecinos evacuados y a las más de 65.000 personas confinadas en distintos municipios, subrayando que todas las administraciones estaban trabajando de forma coordinada para controlar el incendio.
Balance del domingo
Al cierre del domingo, el incendio se encontraba todavía «fuera de capacidad de extinción» y había obligado a evacuar 16 municipios y barrios, afectando a unas 15.000 personas. El fuego había penetrado en el parque natural de la Serra d’Espadà y alcanzaba entonces un perímetro de unos 21 kilómetros.
En aquella jornada participaron más de 300 efectivos y 14 medios aéreos, mientras el Seprona inició una investigación para esclarecer el origen del incendio. Los técnicos señalaron que el comportamiento extremo del fuego, favorecido por una columna convectiva y varios focos simultáneos, complicó notablemente las tareas de extinción.



