El Festival de Les Arts 2026 celebró su primera jornada el viernes 6 de junio en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia con importantes problemas de sonido, y vio cancelada su segunda jornada al día siguiente tras superar los límites acústicos establecidos por una sentencia judicial.
Un primer día marcado por las quejas de sonido
La primera jornada estuvo condicionada por las restricciones acústicas derivadas de una sentencia del Tribunal de Instancia de Valencia, dictada el 25 de marzo de 2026, que estimó la demanda de varios vecinos de un edificio cercano al recinto y ordenó al Ayuntamiento adoptar medidas para no vulnerar sus derechos fundamentales.
Para cumplirla, la promotora instaló limitadores acústicos en cada escenario con un techo de 90 decibelios, lo que generó quejas generalizadas entre el público por el bajo volumen. La artista Leire Martínez detuvo su actuación ante las protestas. Cuando el festival subió el volumen para responder a las quejas, terminó superando los límites permitidos.
La segunda jornada, cancelada con veinte minutos de aviso
CACSA acordó suspender la segunda jornada tras ser informada a las 14:50 del sábado por la Unidad de Policía Nacional de que se habían constatado irregularidades acústicas y se había levantado un acta de propuesta de sanción en el recinto. La organización recibió la notificación veinte minutos antes de la apertura prevista.
Algunos asistentes se enteraron de la cancelación ya frente al escenario, a las 17:00 horas, muchos de ellos desplazados desde otras localidades para ver a artistas como Carlos Sadness, Íñigo Quintero o Belén Aguilera.
Devoluciones y reclamaciones
El festival anunció la devolución íntegra de las entradas del sábado y del saldo de las pulseras, así como el 50% de todos los tipos de abono
Un grupo de afectados, sin embargo, reclamó la devolución completa de ambas jornadas y creó perfiles en redes sociales bajo el nombre «Festival de la Estafa» para organizarse colectivamente.
Promotores, organización y Ayuntamiento se señalan mutuamente
Las asociaciones Promfest y MusicaProCV calificaron la cancelación de «duro golpe para la imagen de Valencia» y reclamaron un compromiso estable de las administraciones con la música en vivo. La organización del festival lamentó no haber podido reunirse con el Ayuntamiento para explorar alternativas, y recordó que otros eventos de la misma promotora sí fueron trasladados al Estadi Ciutat de València.
La alcaldesa, María José Catalá, defendió que el consistorio estaba obligado a cumplir la sentencia: «Evidentemente hay que cumplir unas condiciones acústicas, y evidentemente su cumplimiento es a veces complejo». Catalá recordó que el Ayuntamiento no participa en la contratación ni en la gestión directa del festival y señaló que habían sido CACSA y los promotores quienes decidieron mantener el evento en ese emplazamiento pese a conocer las restricciones.
Desde la sentencia de marzo, explicó, el Ayuntamiento trabajó para redistribuir los grandes eventos musicales: de los seis festivales previstos inicialmente en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, finalmente solo Les Arts se mantuvo en ese espacio. El futuro del certamen en su ubicación habitual queda, por ahora, sin resolver.



