El Ayuntamiento de Valencia ha decidido dar un paso clave en la prevención de inundaciones con la puesta en marcha de un ambicioso estudio de modelación hidrodinámica que permitirá analizar con precisión el comportamiento del agua en episodios extremos dentro del término municipal.
El proyecto, impulsado por el Departamento de Bomberos, Prevención, Intervención en Emergencias y Protección Civil, tiene como objetivo principal mejorar la capacidad de anticipación ante inundaciones fluviales, especialmente tras los graves efectos de la dana registrada en octubre de 2024, que evidenció las limitaciones de los actuales sistemas de predicción.
La empresa que resulte adjudicataria del contrato deberá analizar en detalle aquel episodio extremo, recopilando y procesando datos de organismos oficiales como la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el Sistema Automático de Información Hidrológica (SAIH) de la Confederación Hidrográfica del Júcar y la Associació Valenciana de Meteorologia (AVAMET).
Simulaciones climáticas de hasta 10.000 años
Uno de los aspectos más innovadores del estudio será el desarrollo de un modelo meteorológico estocástico capaz de generar series sintéticas de precipitación y temperatura con una duración mínima de 10.000 años. Esta herramienta permitirá estimar con rigor la probabilidad de fenómenos extremos tanto en el clima actual como en distintos escenarios de cambio climático.
Según fuentes municipales, el objetivo es contar con “una herramienta robusta y actualizada” que permita anticipar riesgos y mejorar la planificación ante eventos cada vez más intensos y frecuentes.
Análisis detallado a nivel de calle
El modelo superará el nivel de detalle de las cartografías actuales, ya que permitirá calcular el nivel de inundación a escala de calle. Para ello, se exigirá una resolución topográfica mínima de un metro y una malla hidráulica adaptada al callejero urbano, lo que facilitará una mayor precisión en los resultados.
Esta información será clave para actualizar el Plan de Inundaciones de la ciudad y adaptar las estrategias de prevención a la realidad urbana de Valencia, marcada por su densidad poblacional, su orografía y la presencia de cauces fluviales.
Identificación de puntos críticos y servicios esenciales
El estudio incluirá también la elaboración de mapas específicos para localizar infraestructuras sensibles expuestas al riesgo de inundación, como hospitales, centros educativos, instalaciones de emergencia, redes de transporte y servicios básicos.
Además, se incorporará un mapa del riesgo de arrastre de vehículos, un factor especialmente peligroso en entornos urbanos durante episodios de lluvias intensas. Este análisis permitirá diseñar medidas como restricciones de tráfico y rutas seguras en situaciones de emergencia.
El papel clave de l’Albufera y el litoral
El modelo tendrá en cuenta la interacción entre fenómenos fluviales y costeros, incluyendo variables como mareas, sobreelevaciones del nivel del mar y el impacto del oleaje. En este contexto, se prestará especial atención al comportamiento del lago de l’Albufera, cuya conexión con canales y sistemas de bombeo puede influir de forma decisiva en el riesgo de inundación en su entorno.
Inversión y plazos
El Ayuntamiento ha destinado cerca de 200.000 euros a este proyecto, que tendrá un plazo de ejecución de 12 meses. Las empresas interesadas podrán presentar sus ofertas hasta el 20 de marzo de 2026 a través de la Plataforma de Contratación del Sector Público.
El contrato exigirá un equipo multidisciplinar con experiencia en áreas como hidrometeorología, sistemas de información geográfica, modelación hidráulica o climatología extrema, en un intento de situar a Valencia a la vanguardia en la gestión del riesgo de inundaciones.



