Valencia radares móviles

Valencia activa 10 radares móviles en las principales rondas para reducir la siniestralidad

El Ayuntamiento de València ha completado la instalación de 10 cabinas fijas de poste en las principales rondas de la ciudad, en las que la Policía Local colocará de forma aleatoria radares móviles de control de velocidad. El objetivo es claro: reducir la velocidad en las vías con mayor siniestralidad y disminuir los accidentes graves.

Un sistema rotatorio para disuadir el exceso de velocidad

Los radares no permanecen fijos en un único punto, sino que se van cambiando de ubicación de forma periódica. Esta rotación, según el Consistorio, busca reforzar su carácter disuasorio en las zonas donde se detecta un mayor riesgo de accidentes.

El concejal de Movilidad y Policía Local, Jesús Carbonell, ha subrayado que estas medidas “tienen como objetivo minimizar atropellos y accidentes y disuadir a los conductores”.

Integrados en el Plan Vector de Seguridad Vial

La medida se enmarca dentro del Plan Vector 2026-2030, la estrategia municipal con la que València pretende reducir a la mitad la siniestralidad con víctimas graves y fallecidas.

Desde el Ayuntamiento recuerdan que la seguridad vial se ha convertido en una prioridad, especialmente en la protección de peatones, ciclistas y usuarios de vehículos de movilidad personal.

Diez puntos de control en vías clave de la ciudad

Las ubicaciones de las cabinas han sido definidas por la Policía Local y el área de Movilidad. Entre ellas destacan tramos de:

  • Avenida de los Hermanos Machado
  • Avenida del Maestro Rodrigo
  • Avenida de Pío XII
  • Avenida del Cid
  • Camí Nou de Picanya
  • Avenida de Fernando Abril Martorell
  • Avenida de López Piñero
  • Avenida Antonio Ferrandis
  • Avenida de los Naranjos

En todas ellas, la velocidad está limitada en la mayoría de tramos a 50 km/h o menos, aunque con frecuencia se detectan excesos de velocidad.

Más controles durante todo el año

El dispositivo se complementa con campañas específicas de vigilancia que incluyen controles de alcohol y drogas, ITV, uso del móvil al volante y otras infracciones habituales.

“Queremos concienciar de que respetar los límites de velocidad hace nuestras calles más seguras”, ha señalado Carbonell, quien insiste en que el objetivo final es evitar atropellos y reducir la gravedad de los accidentes.